Cuándo compensa dividir por productos (y cuándo no)
Si todos consumisteis parecido, divide a medias y no lo pienses más: la precisión extra no compensa el esfuerzo. Por productos compensa cuando hay diferencias claras: alguien no bebió, alguien pidió el plato caro, o es una compra donde cada uno se lleva cosas distintas.
La señal inequívoca: si al proponer “a medias” alguien duda o suspira, el reparto justo es por productos.
Cómo funciona la lectura del ticket en Biqo
Haces una foto del ticket al crear la sala y Biqo detecta los productos, los precios y las cantidades. Antes de compartir puedes revisar la lectura y corregir lo que haga falta: un nombre raro, un precio mal leído, una línea duplicada.
Después compartes el link por WhatsApp. Cada persona lo abre en el navegador —sin instalar nada— y marca lo que tomó. Su total se calcula al momento.
Lo compartido se reparte entre quienes lo marcan
La parte que rompe las cuentas a mano son los platos del centro. Con el reparto por productos es simple: las bravas las marcáis los tres que las tomasteis y se dividen entre esos tres. El que no las probó no paga bravas.
Lo mismo con el vino, el pan o cualquier línea compartida: se reparte entre quienes la marcan, no entre toda la mesa.
Sirve igual para el súper o un pedido online
El método no es solo de restaurantes. Una compra del súper para el piso, un pedido a domicilio o una compra online que adelanta una persona se dividen igual: foto del ticket (o lista de productos), cada uno marca lo suyo y lo común se reparte.
Es la diferencia entre “te debo algo, ya lo miramos” y un número exacto que se puede pagar en el momento.
Después del reparto: el pago, fuera de Biqo
Con el total de cada persona claro, el pago se hace fuera de Biqo: con Revolut puede haber enlace directo de pago; con Bizum, cada persona paga desde la app de su banco con el importe claro. Cada uno marca su pago en la sala y quien adelantó el dinero ve quién sigue pendiente.




