Bizum mueve dinero; no divide gastos
Bizum vive dentro de la app de tu banco y hace una cosa muy bien: transferir pequeñas cantidades entre particulares al momento. Pero no lee tickets, no sabe que las bravas eran de tres ni que uno pagó por su pareja.
Por eso el flujo típico falla al principio, no al final: la gente no deja de pagar por mala fe, deja de pagar porque nunca le llegó un importe claro que pudiera pagar sin pensar.
El flujo que funciona: primero el reparto, luego el Bizum
Uno: convierte el gasto en un reparto concreto (a medias, por productos o con alguien pagando por más personas). Dos: haz llegar a cada persona su importe exacto con el concepto. Tres: cada uno paga por Bizum desde su banco y se marca como pagado.
El orden importa. Si pides “ve pasándome lo de anoche” sin importe, obligas a cada persona a calcular su parte, y ahí es donde el pago se pospone para siempre.
Ejemplo real: cena de 96 € entre cinco
Cena de 96 € entre cinco personas. A medias serían 19,20 € por cabeza, pero Marta no bebió y su parte real son 15 €; la diferencia se la reparten los otros cuatro.
Con el reparto hecho, cada persona recibe un link donde ve su importe: 15 € Marta, 20,25 € el resto. Cada uno abre la app de su banco, hace el Bizum con su cifra y marca su pago en la sala. Quien pagó la cena ve al momento quién falta, sin reclamar por privado.
Qué añade Biqo si ya usáis Bizum
Biqo no sustituye a Bizum ni se conecta con él: el dinero nunca pasa por Biqo. Lo que añade es todo lo que Bizum no hace: leer el ticket, calcular la parte de cada persona, darle a cada uno su importe claro y mostrar quién ha marcado su pago.
Hoy Bizum no ofrece un enlace de pago directo que puedas incrustar desde fuera de la app bancaria, así que el camino práctico es ese: importe claro en la sala y pago desde el banco. Si alguien del grupo usa Revolut, ahí sí puede haber enlace directo de pago.
Puedes añadir tu Bizum como forma de cobro en la sala para que el grupo sepa dónde pagarte, junto a Revolut, IBAN o efectivo si los usas.



