Primero decide el método, luego haz números
El error habitual es empezar a calcular sin acordar cómo se reparte. Alguien divide el total entre todos, otro protesta porque no cenó lo mismo, y la cuenta se rehace tres veces.
La regla de bolsillo: si todos consumisteis parecido, a medias y listo. Si hay diferencias claras (uno no bebió, otro pidió el plato caro), reparte por productos. Y si alguien paga por más de una persona, su parte se multiplica, no se complica.
A partes iguales: rápido, pero solo si es justo
Dividir a medias es el método más rápido: total entre personas y ya. Funciona en rondas de cañas, menús del día iguales o cualquier gasto donde nadie destaca.
El límite está en la diferencia. Con una cuenta de 82 € entre cuatro, a medias tocan 20,50 € por cabeza. Si tú tomaste una ensalada de 10 € y tu parte de las tapas, estás pagando varios euros del chuletón de otro. Una vez no pasa nada; cada semana con el mismo grupo, quema.
Por productos: lo compartido a escote, lo individual a su dueño
El método justo para cenas y compras desiguales: lo que fue para todos (tapas, vino, pan) se reparte entre quienes lo tomaron; lo individual lo paga quien lo pidió.
Siguiendo el ejemplo de los 82 €: 24 € de tapas y vino compartidos entre cuatro son 6 € por cabeza, y luego cada uno suma lo suyo. Tu ensalada de 10 € más tu parte compartida son 16 €, no 20,50 €.
Hacerlo a mano con un ticket largo es un suplicio. Con Biqo haces una foto del ticket, se detectan los productos y cada persona marca lo suyo desde su móvil; lo compartido se reparte solo entre quienes lo marcan.
Cuando alguien paga por más personas
En entradas, reservas o cenas con parejas es normal que una persona pague por dos o por su familia. En vez de retorcer el reparto, se indica por cuántas personas paga y su parte se ajusta sola.
Biqo tiene este modo al crear la sala: eliges “pago por más personas”, indicas cuántas y el cálculo queda claro para todo el grupo.
Cerrar el gasto: que el seguimiento no dependa de ti
Dividir bien es la mitad del trabajo; cobrar es la otra mitad. Si el reparto vive en tu cabeza o en un mensaje perdido, te toca perseguir a cada uno.
La alternativa es que el gasto tenga un sitio propio: una sala con un link donde cada persona ve su parte y marca cuando ya ha pagado. Tú ves quién sigue pendiente sin escribir a nadie, y nadie tiene que instalar una app ni registrarse para participar.
El pago se hace fuera de Biqo. Con Revolut puede haber enlace directo de pago; con Bizum, cada persona paga desde la app de su banco con el importe claro. También vale transferencia o efectivo.
Qué herramienta usar para cada situación
Para llevar saldos acumulados durante un viaje largo o un piso compartido, Splitwise, Tricount o Settle Up encajan bien: están pensadas para contabilidad de grupo continua.
Para mover el dinero, Bizum y Revolut hacen su trabajo, pero no calculan quién debe qué.
Para cerrar un gasto puntual —una cena, una compra, una reserva, la gasolina— Biqo es el camino corto: subes un ticket o introduces un importe, compartes el link y cada persona ve su parte y paga fuera de la app.




